martes, 24 de agosto de 2010

El Nuevo Mundo y La Colonia




Introduccion.- La historia de Pocahontas y el invasor-explorador John Smith es el material del que se vale el director Malick para entregarnos su tan particular visión del orden y la armonía del mundo en contacto con los elementos, la moral y la tecnología que conlleva la civilización. Y lo presenta nuevamente de manera notable. En sí la historia de la conquista del nuevo mundo daba la talla precisa para expandirse en este tema sobre el cual siempre ha reflexionado. Pero con gran talento se aleja de las fórmulas fáciles y complacientes para hacer de su película una vasta y compleja mirada sobre el cruce (o mestizaje) de dos mundos distintos alrededor de la bella y enigmática protagonista quien lleva consigo todo el peso de esta transformación, aliado al cambio natural de su crecimiento como mujer. Q’orianka Kilcher (la gran revelación de esta película) es la que se encarga de darle vida a esta princesa, testigo de todo un momento crucial de la historia de la humanidad. Pero en manos de Malick adquiere una dimensión distinta como reflexión acerca de lo malo y lo bueno (a partes iguales) del muy antiguo y cada vez más acelerado proceso de globalización.
Desarrollo.- 
Terrence Malick ha hecho de su cine una indagación de la relación entre el hombre y su entorno natural. Su capacidad de crear infiernos a medida en vez de negociar con la armoniosa naturaleza que contempla sus pasos silenciosamente como madre esperanzada y paciente. Acaso si los llamados salvajes que presenciaron la llegada de los galeones no eran ya seres tan civilizados al punto de la convivencia mimética con su generosa y rica tierra. La portentosa llegada de los hombres dominadores del metal y de la pólvora sucede violentamente quebrando este equilibrio.

Pero los naturales no resultan acá los arrebatados e irrazonables animales que se pintaron por siglos. Observan con cuidado pero también con curiosidad al primer contacto alienante de sus tierras con los pies extraños (en este caso ubicada en la todavía casta Virginia). Pero la naturaleza humana siempre va por el mismo sendero, la desconfianza y el instinto de supervivencia son las responsables del inevitable choque, las diferencias mínimas que a veces provocan las guerras más gigantescas. El plano étnico-social es probablemente el más obvio camino por el que llevar alguna ilustración sobre este encuentro entre seres de un mismo planeta pero divididos por mundos distintos. Tal no es el caso de la película y he ahí la mayor de sus virtudes. El caos propiciado es tan sólo el inevitable efecto de toda una transformación.

Conclusion.- El viaje de regreso se iniciará rumbo al nuevo mundo del cual no volverán a separarse, aún virgen para que estos nuevos exploradores le den forma a la historia americana. Memorable y difícil visión de un creador como 
Malick absorto casi siempre en su autismo pero dispuesto a compartir algo de vez en cuando.

Bibliografia.-  http://www.blogdecine.cl/%3Fp%3D1065&usg=___BU7SpB

No hay comentarios:

Publicar un comentario